Garden Tales Mahjong es un juego de rompecabezas que se adentra en el clásico mundo del Mahjong solitario, pero con un toque fresco que lo hace muy especial: ¡está ambientado en un jardín adorable! Imagínate rodeado de tiles coloridos, decorados con frutas jugosas y flores que parecen sacadas de un cuento. Sinceramente, cada pantalla es como un pedazo de paraíso, y uno no puede evitar sentir que debe cuidar esas tierras... aunque solo sea en el juego.
La historia, o más bien la ausencia de esta, te deja un poco a la deriva. No hay personajes ni tramas enrevesadas, lo que es un alivio en días en que tu cerebro se siente como un puzle desarmado. Aquí el objetivo es claro: emparejar tiles idénticos para despejar el tablero. La tranquilidad que se siente al ir resolviendo cada nivel es casi zen, aunque a veces me sorprende desear un poco más de emoción, como un buen boss al final del nivel. Pero al final del día, es simplemente un viaje por un jardín encantado lleno de desafíos de emparejamiento.
Los controles son tan simples como tomar un café por la mañana. Con un clic del ratón o un toque en la pantalla, seleccionas tiles para crear esas mágicas parejas. Pero ¡ojo! No puedes elegir cualquier cosa; solo los que están libres. Cada vez que aciertas, es como si el jardín te diera un pequeño aplauso. Al principio pensaba que sería un juego fácil, pero luego me di cuenta de que la estrategia es fundamental. Cada movimiento cuenta, ya que limpiar ciertos tiles puede desbloquear otros, y la sensación de descubrir combinaciones es un rush que competiría con cualquier videojuego de acción.
En general, Garden Tales Mahjong es un soplo de aire fresco en el mundo de los rompecabezas. Un juego que combina la mecánica clásica con un entorno que te hace sentir como si estuvieras de vacaciones en un jardín zen. Además, la dificultad va subiendo gradualmente, así que siempre tendrás un nuevo desafío al caer en su trampa. Una experiencia que no solo es perfecta para los fans del Mahjong, sino que también invita a los que quizás nunca pensaron que disfrutarían de un rompecabezas. Así que, si buscas escapar un rato, ¡este es tu jardín! Y mencioné la música relajante... Se siente como un abrazo de suave melodía mientras emparejas tiles... Es pura vida.