¿Listo para convertirte en el próximo magnate de los supermercados? En Idle Supermarket Tycoon, te metes en los zapatos de un gestor de supermercado, y aquí no se trata solo de apilar latas y colocar lechugas. Tu misión, si decides aceptarla, es construir un imperio de supermercados desde la más humilde de las esquinas comerciales hasta una cadena tan grande que hará temblar a los competidores, ¡y hasta a tu madre que siempre se queja de que no tiene tiempo para hacer la compra!
La historia es como una de esas películas de Hollywood donde el protagonista empieza desde abajo; empiezas con un pequeño y modesto super, casi como un mini-mercado de barrio... y tienes que hacer magia. Tu tarea radica en contratar personal, ampliar la oferta de productos, e invertir estratégicamente para atraer a más clientes. ¿Recuerdas esos días sin fin en el trabajo, cuando el reloj te mira como si dijera ¿No vas a hacer nada ahora mismo?? ¡Aquí es donde Idle Supermarket Tycoon brilla! Puedes generar ingresos incluso cuando estás distraído viendo memes en tu teléfono (lo cual, seamos sinceros, es la verdadera razón del progreso en la vida moderna).
Los controles son tan sencillos que hasta tu abuela podría jugarlo mientras empieza una riña con el televisor. Con solo unos toques y deslizamientos en la pantalla, puedes hacer mejoras, adquirir nuevas secciones y gestionar a esos empleados adorables (aunque un poco torpes, la verdad sea dicha) que has contratado. Pero no te emociones demasiado, porque lo que realmente importa aquí es el gestión de recursos. Tienes que encontrar ese equilibrio perfecto entre invertir en más productos y asegurarte de que tus clientes no salgan huyendo como si estuvieran en un restaurante de comida rápida en plena hora pico.
A pesar de que al principio pensaba que esto era solo un juego para relajarse mientras escucho mi podcast favorito, ahora creo que hay una sorpresa en cada innovación que implementas. Cada vez que veo cómo mis ganancias aumentan mientras estoy fuera (con un cafecito en la mano y disfrutando de la vida), es como si me sintiera un poco más pobre en la realidad... pero mucho más rico en virtualidad. El juego es una mezcla perfecta de estrategia y planificación de tiempo, lo que hace que cada sesión sea adictiva.
Así que, ¿te atreves a desafiar tu capacidad de gestión en supermarketear? Te apuesto un paquete de galletas que no podrás dejarlo una vez que empieces. ¡Feliz administración!