¡Atención, amantes de lo sobrenatural y las plataformas! Aquí viene Mario Casa Fantasma 2, un juego que seguramente hará que tus pulsaciones se disparen más que un espresso en un lunes por la mañana. Isla por isla, te lanzas a un viaje cargado de locuras, ya que el buen Mario se ha metido en un buen lío al tomar un atajo a través de la inquietante Casa Fantasma. ¿Quién lo mandó a hacer eso? Como si no supiera ya que es un imán para los problemas…
Te encuentras atrapado (sí, tú) en un laberinto de niveles retadores con fantasmas menos amigables que tu amigo que se lleva el último pedazo de pizza. Te enfrentarás a seres como Big Boo y el inquietante Fantasma de Donkey Kong Jr, que tienen más trucos bajo la manga que un mago de fiesta de cumpleaños. Recoger monedas es tu boleto a la victoria, porque ¡vamos, esas monedas siempre son un plus! Y si encima logras escapar del lugar embrujado, recibirás un jugoso bono de un billón de puntos. Sí, has oído bien, ¡un billón!
Sinceramente, recuerdo la primera vez que jugué. Mi corazón parecía un tambor, mientras mis dedos bailaban sobre las teclas como si estuviera en una competencia de baile. La atmósfera oscura y los sonidos espeluznantes me dejaron con un escalofrío que solo se podía comparar al momento que al abrirme la puerta del refrigerador, ¡era solo un trozo de pizza fría!
El control es bastante sencillo: usa las teclas de dirección para moverte (como si estuvieras esquivando a un amigo en la barra que intenta hablarte sobre su gato) y la tecla Z para correr. O, si eres del club de los “WASD”, tampoco pasa nada, ¡tú eliges cómo salvar a Mario! Lo mejor de todo es que puedes guardar tus puntuaciones más altas después del juego. Es como decir “Mira mamá, ¡soy un pro!” en el salón de clases del gaming.
Así que, ¿estás listo para un subidón de adrenalina mientras intentas guiar a Mario a la libertad, una moneda a la vez? La aventura está a solo un par de teclas de distancia. ¡Vamos, no dejes que los fantasmas te asusten! Aunque, pensándolo bien… Quizás un poco de terror no haga daño...