10.378

Laberinto de miedo

3.88/5(votos: 50)📅2023 Jun 28
Laberinto de miedo

¡Hola a todos! Soy Víctor, un apasionado gamer y hoy les traigo mis experiencias con el famoso Laberinto de Miedo. Este juego ha estado en el candelero de internet, y sinceramente, creo que merece una mirada más cercana, aunque, ¡ojo!, no es para los que se asustan fácilmente. ¿De qué va? Bueno, el objetivo principal es llevar un puntito a través de unos laberintos tan angostos que parecen más bien la arteria de un ratón de laboratorio. Cama, laberinto... lo que sea, necesitarás precisión y calma. Se dice fácil, pero la cosa se complica en cuanto te das cuenta de que, si tocas las paredes, ¡adiós! Vuelves a empezar.

La primera vez que abrí este juego fue un viaje… un viaje hacia el horror. Me sentía como un astronauta en plena travesía espacial, navegando en un mar de laberintos. Las primeras fases parecen de lo más inofensivas, pero claro, la verdadera trampa está en el susto repentino que salta cuando menos lo esperas. Ese grito, ese pasillo oscuro de locura, sentí que mi corazón daba un salto mortal, casi como cuando escucho la risa de un payaso de película (brrr). Lo peor es que no hay historia detrás... Solo estás tú, un punto, y el horror a flor de piel.

Los controles son simples, solo necesitas el ratón. Eso sí, más que controlar, necesitas tener un pulso de cirujano. Una vez te distraes, ¡plaf!, vuelta a empezar. A veces creo que la verdadera trampa no son las paredes del laberinto, sino la concentración que exige. Hay momentos en que me catcha el estrés... ¿debería estar haciendo cardio en vez de jugar? Pero, hey, es el encanto de este juego. No hay complicaciones ni narrativas enrevesadas; solo tú, el punto, y esa inminente sensación de angustia.

La verdad es que, aunque el Laberinto de Miedo no tiene una trama intrigante como El último de nosotros o los giros de fuego de Resident Evil, tiene algo que lo hace destacar. Es un icono del terror online, y seguiré volviendo para asustarme y reírme mientras me sacudo el susto. Aunque, eso sí, es mejor que los de corazón delicado se lo piensen dos veces. En resumen, este juego es un clásico de culto. Perfecto para provocar gritos y risas en reuniones. ¿A quién no le gusta un buen susto? Así que, ¡dale una oportunidad! O mejor aún,...