¿Listo para otro salpicón de terror? En Five Nights at Freddy's 3, vuelves a sumergirte en el mundo espeluznante de los animatrónicos, aunque esta vez, con un giro que haría que hasta los más valientes se echen a temblar. Situado 30 años después del cierre de Freddy Fazbear's Pizza, asumirás el papel de un guardia de seguridad en Fazbear's Fright: The Horror Attraction. Este lugar es prácticamente una alucinación de pesadilla, diseñado para capitalizar las leyendas urbanas que giran en torno al restaurante más famoso del terror. Pero, sorpresa, la historia no termina ahí. ¡Las antiguas máquinas cobran vida y la diversión se convierte en un récord de gritos!
Aquí, tu misión es más clara que la pantalla de un antiguo CRT: sobrevivir cinco noches (más algunas extras para los intrépidos) mientras mantienes a raya a los animatrónicos fantasmas, sobre todo a ese terrorífico Springtrap. La trama se va revelando a través de llamadas telefónicas y recortes de periódico que cuentan el oscuro pasado de la franquicia de Fazbear… es como leer la historia del hombre más odiado de tu barrio, pero en versión escalofriante.
Ahora vamos con los detalles del gameplay. El juego se controla principalmente con mouse y teclado, lo cual es un alivio porque, sinceramente, de manejar un joystick en medio del pánico... ¡me daría un infarto! Vas a monitorear cámaras de seguridad, reiniciar sistemas y sellar ventilaciones para que no te dé una sorpresita del tipo ¡Sorpresa! Mira a Springtrap justo detrás de ti!. A diferencia de sus predecesores, aquí la gestión de recursos es clave. Tendrás que ser un verdadero estratega: si algo se rompe, no hay opción de llamar al técnico, ¿verdad? Aquí no hay garantía de servicio, y la tensión va en aumento como en una montaña rusa.
En general, Five Nights at Freddy's 3 parece haber llevado la atmósfera escalofriante y la jugabilidad tensa que todos conocemos a otro nivel. Hay nuevos desafíos que mantendrán en vilo hasta al más duro del grupo. Y, hablemos claro: estos sustos psicológicos te dejarán al borde del colapso, pero lo disfrutarás como un niño travieso en un parque de diversiones... solo que el parque está lleno de animatrónicos poseídos. ¿Quién necesita terapia, verdad?